Senado de NY aprueba licencias para indocumentados

Por: Edwin Martinez 
Luego de más de una década de lucha intensa para que personas indocumentadas que viven en el estado de Nueva York tengan derecho a tramitar licencias de conducción, este lunes, y en el marco del cierre de la Legislatura, el Senado aprobó la llamada ley Green Light NY, que permite que las autoridades de Motores y Vehículos del estado otorguen permisos de manejo para todos aquellos que cumplan con los requisitos, sin importar el estatus migratorio.
La Cámara Alta le siguió los pasos al proyecto homólogo que hace cinco días fue aprobado por la Asamblea, y ahora queda a la espera de que el gobernador Andrew Cuomo lo firme para que la ley entre en vigencia. Se estima que en el estado viven actualmente unos 525,000 indocumentados.
La presidenta del Senado, Andrea Stewart-Cousins se mostró complacida con la nueva legislación, a la que calificó como un triunfo, no solamente para los inmigrantes sino para todos los habitantes del Estado.
“Hoy aprobamos una ley que restaura el derecho de todos los conductores calificados a obtener licencias de conducir, independientemente del estatus de inmigración. Al aprobar esta legislación que es necesaria, estamos haciendo crecer nuestra economía, al mismo tiempo que hacemos nuestras carreteras más seguras”, dijo la líder de la mayoría del Senado, al tiempo que admitió que es una protección necesaria, mientras el Gobierno federal asume con responsabilidad la urgencia de legalizar a los indocumentados. “Este es el paso correcto para el Estado de Nueva York, mientras continuamos abogando por una reforma migratoria integral a nivel federal”.
La asambleísta Catalina Cruz, promotora de la normativa de las licencias para todos, calificó la aprobación del articulado como un acto de justicia, que de paso tendrá un impacto económico enorme en el Estado.
“Esto es un gran paso a favor de reconocer la contribución que los inmigrantes hacemos para sacar adelante a nuestro estado y el país. Llevamos muchos años marginalizados, y empezar a otorgar licencias de manera más justa, va a darle equidad a nuestro estado y de paso va a generar más de $50 millones de dólares anuales, ganancias con las que podemos invertir en calles más seguras, más personas con seguro, más carros registrados y mayor seguridad para los peatones”, dijo la líder política de Queens, quien por varios años fue indocumentada. “Con la aprobación de esta ley y otras que hemos promovido en la actual Legislatura, Nueva York está enviando un mensaje claro: aquí los indocumentados no están solos y en Nueva York se protege a nuestra gente”.
El senador Luis Sepúlveda, promotor de la iniciativa, fue cuestionado por algunos de sus colegas sobre la necesidad de que el estado aprobara semejante ley, incluso con preguntas como por qué los inmigrantes deciden elegir seguir siendo indocumentados, cuestionamiento que generó risas molestas en la cámara.
“Si vemos lo que está pasando a nivel federal, dondel vemos diariamente niños y familias siendo divididas por asuntos como manejar un auto sin licencia, vemos que es necesario dar esta protección. Es cruel e inhumano que eso pase y hasta que la sabiduría del Presidente Trump corrija eso, es necesario que los inmigrantes indocumentados no deben temer ser separados”, dijo Sepulveda. “Muchos de ellos no pueden ir por el proceso de hacerse documentados”.
Incluso algunos republicanos repitieron la retórica de que las licencias pueden abrir la puerta para que los indocumentados voten. Pero en más de una ocasión Sepúlveda dejó claro que el documento dejará claro que no es para uso federal.
Javier H. Valdés, codirector ejecutivo de la organización Make the Road New York, uno de los grupos que mayor presión ejerció para que el Estado concediera las licencias a indocumentados, calificó la aprobación de histórica y destacó que cambiará la vida de miles de familias alrededor del estado.
“El voto de hoy en el Senado es uno de los libros de historia. Marca una victoria histórica para las familias inmigrantes de todo Nueva York que han liderado la lucha por el respeto y la dignidad de nuestras comunidades”, dijo el activista, destacando la labor de los grupos comunitarios para que el proyecto no terminara siendo archivado, como ocurrió en sesiones legislativas anteriores.
“Los inmigrantes neoyorquinos han llamado a más de 7,000 puertas, solo en Long Island, han recogido miles de peticiones, han celebrado innumerables reuniones y han viajado casi todos los días a Albany para promover esta legislación. Aprobar la ley Green Light traerá enormes beneficios a todos los neoyorquinos, impulsando la economía de nuestro estado, creando oportunidades económicas para los inmigrantes, mejorando la seguridad vial y manteniendo unidas a las familias”.
Héctor Figueroa, presidente de la Unión sindical 32BJ destacó que autorizar a personas indocumentadas a tener acceso a permisos de manejo dará más seguridad a todos en Nueva York.
“Es un beneficio para todos, y hará que las vías de Nueva York sean más seguras, y potencialmente ayudará a los conductores a ahorrar millones de dólares, al reducir en gran medida la cantidad de conductores sin seguro que hay en las carreteras y reducir los accidentes de ‘hit and run’ (cuando los conductores huyen de la escena de los accidentes)”, dijo Figueroa.
La medida aprobada también generó críticas y oposición de diferentes sectores y políticos como el senador James Tedisco, quien criticó a sus colegas por conceder permisos de manejo a personas que “han violado la ley” quedándose o llegando al país de manera ilegal.
“Decimos que las licencias son para que las personas de nuestro estado puedan trabajar, pero es que es ilegal para ellos trabajar aquí, según la ley. Lo que están haciendo es que los están premiando con el privilegio de darles licencias y eso es discriminación contra los ciudadanos”, dijo el político. “Pueden ser gente buena pero estamos incentivando algo que no es legal y así, nos vamos a volverlos Estados Unidos de no ciudadanos”.

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